martes, 16 de junio de 2009

Relaciones de una Soñadora

Fue así como la relación con Flojo terminó tan repentinamente como había comenzado.

Soñadora era una joven bonita, cariñosa y sensible. Deseaba poder encontrar a su pareja ideal, y por ese motivo ella creía estar enamorada de cualquier hombre que le prestaba atención. El Educador, era mucho mayor que ella. Ya había pasado su materia y en ese entonces no le había parecido atractivo, pero ahora era algo más; ya no era su alumna. No tenía porque ser algo prohibido, pero algo la detenía, aunque últimamente; Educador le estaba mandando mensajes de texto, la llamaba y le mandaba correos electrónicos que insinuaban que deseaba algo más. Ella no se entregaba. Tambien estaba el Italiano, el joven que era su mejor amigo, la acompañaba en todos sus momentos. Ella podía hablar con él sobre cualquier tema, y él la escucharía, aconsejaría y le prestaría su ayuda si era requerida. Todo parecía indicar que Italiano tenía sentimientos hacia soñadora, pero desafortunadamente él tenía novia. Soñadora no haría nada hasta que el no hubiese insinuado algo, tenía miedo de arruinar su amistad. Y fue ahí que apareció Flojo. Flojo era un conocido de facultad de Soñadora, ella decía que era un amigo, apenas se conocían, el era gentil con ella. Hacía trucos de magia para divertirla, cosa que era un poco infantil, pero le costaba acercarse a ella, todo indicaba que él nunca había tenido una relación con nadie, y que Soñadora era la primera. Él la visitaba, y se ganó un lugar en el corazón de su familia, salía con sus amigos y pronto ellos tambien llegaron a apreciarlo. Incluso Él, el joven hermano de Soñadora había llegado a aceptarlo, siendo que él era fiel partidario del Italiano, y que difícilmente aceptaba a cualquier hombre que se acercaba a su hermana y que no reunía los requisitos necesarios según él para estar con ella.

Soñadora estaba muy confundida, para ella estaba primero el Educador, que se acercaba cada día más; estaba olvidando al Italiano, que no hacía nada para tenerla y ahora estaba el Flojo; que era amable, con ella, su familia y sus amigos.

Hace unos meses era sólo un conocido para ella, hablaban e iban a comenzar juntos un nuevo proyecto, eso los fué uniendo cada vez más. Soñadora comenzó a verlo de otra forma, sus trucos de magia dejaron de ser infantiles, y pasaron a ser divertidos y su inexperiencia de un problema pasó a una curiosidad.

Reunion aquí, reunión allá, cada día se acercaban más. Una noche la camioneta de Flojo se detuvo en la calle, ellos empezaron a hablar. Habían acordado que no era prudente que la gente sepa de su relación. Pero al destino no le agradaba eso, por ese motivo la camioneta no quizo volver a arrancar. Tuvieron que llamar al Rulo Chismoso para que les venga a hacer puente a mitad de la madrugada. Al día siguiente, toda la facultad sabía que entre Soñadora y Flojo había algo, a todos les agradó la idea. Soñadora estaba alegre y ya veía su vida juntos dentro de diez años.

Dos semanas pasaron así y una noche tuvieron una cena romántica a la luz de luna, que muy risueña los contemplaba. Ella sabía un pequeño secreto que Soñadora estaría a punto de descubrir, algo que Flojo no quería que nadie se enterase, pero no la Luna calló y siguió riendo en silencio.

Al día siguiente la relación había terminado, Flojo era inmaduro, infantil y tenía miedo de afrontar su problema. Flojo, era simplemente Flojo.

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